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Los tejidos brillantes y glamorosos se filtran durante el día para darle a la prenda una inspiración nocturna. Es posible encontrar metalizado con lentejuelas, tachuelas, apliques de plástico y canutillos. La tendencia romántica también, se refleja con la incorporación de lazos, bordados, estampados floreados y mariposas.
La novedad de la temporada, es el ya famosísimo “trikini”. En sus diferentes versiones se trata, en definitiva, de un híbrido entre el entero y las dos piezas. Ambas partes de la clásica bikini, se unen a través de una pequeña tela que atraviesa el torso, convirtiendo la prenda en un entero que deja ver casi lo mismo que la bikini, menos, claro, el ombligo.
Eso sí, el problema es alcanzar un bronceado parejo. Por lo demás, se trata de una modelo que favorece a casi todas las figuras y le otorga a las curvas femeninas un interesante toque se sensualidad. Para llegar o abandonar la playa, lo último es la minifalda y las camisas hippies para lucir sobre el traje de baño.
Trajes Masculinos
El uso del bañador, es más común en la práctica de la natación que en las playas, donde está mucho más extendido, el uso de prendas más reducidas, como el bikini. También existen bañadores que dejan pasar la luz ultravioleta del sol, para producir un bronceado perfecto.
En natación de competición, a veces se ven trajes de baño que cubren las piernas y los brazos. En teoría son más hidrodinámicos que un slip o bañador, pero no todos los nadadores profesionales lo usan. En Brasil los hombres utilizan la sunga, bañador tipo slip, de llamativos colores.
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